viernes, 15 de agosto de 2008

Dueña de mí

Con mi hijo mayor, todo mal.
De su primer día de clases, me enteré un cinco por ciento.
Hoy se "rebeló" y no llevó celular.
Llueve y fue en colectivo con zapatillas viejas que ayer fueron lavadas y que aun están... húmedas!

Hoy peso menos que ayer.
No debo decaer.
Es importante no recuperar lo que ya bajé.
Lo que ya logré.
Mantener o descender, pero no recuperar.
No fue difícil, pero ¡ojo!
Ya hubo en mi haber muchos "comienzos de dieta".
Que esta vez no sea "una más".
Debo acordarme mucho de la SALUD.
De mis hijos, del ejemplo...
Aunque sea, que el objetivo no sea tanto lo estético.
Debo mejorar.
No es tan difícil.
Tengo un aceptable pasar económico.
Eso es importante.
Eso me da la posibilidad de darme el "lujo" de comprar productos como aceite de oliva, palmitos, kani kama. Son comidas que me gustan y que ayudan a que la dieta sea más llevadera.
Quiero mejorar el pelo, la piel, los dolores de pies...
Está relacionado con la comida.
Yo sola decido qué entra por mi boca.
En eso soy dueña yo Y NADIE MÁS QUE YO.
Dios quiera que SIEMPRE desee que por mi boca entre calidad y cantidad adecuada de comida.
El resto, vendrá solo.

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